Causas
La mayoría de los casos de la pulmonía comienzan con un frío en la cabeza y en la garganta. El paciente siente generalmente un resfriado, una fiebre con temblores, una dificultad en la respiración, y un dolor agudo en el pecho. Ésto se puede seguir por una tos con el esputo rosáceo, que puede llegar a ser más adelante pardusco (marrón). En personas jóvenes la enfermedad puede causar delirio o convulsiones. La temperatura puede levantarse a 40,6ºC y el pulso puede ir hasta las 150 pulsaciones por minuto. Una complicación común de la pulmonía es la pleuritis. La pleuritis está caracterizada por el dolor cuando se inflama la membrana que recubre los pulmones.

