Síntomas
La ateroesclerosis no causa síntomas hasta que el flujo sanguíneo a parte del cuerpo se bloquea o se vuelve lento. Es decir, aparecen cuando la enfermedad ya está instalada, y dependerán de la zona del cuerpo que se encuentra afectada. Si las arterias que van al corazón se estrechan, el flujo sanguíneo allí puede disminuir o detenerse. Esto puede causar dolor torácico (angina estable), dificultad para respirar y otros síntomas.
Las arterias estrechas o bloqueadas también pueden causar problemas y síntomas en los intestinos, riñones, piernas (calambres) y cerebro. Estas son algunos de sus síntomas, pero también cabe destacar:
- Adormecimiento y hormigueo de manos, pies y cara
- Alteraciones en el habla y en la visión
- Dificultad al tragar y al orinar
- Falta de aire al hacer ejercicio físico
